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Tuberías de agua potable en México: 5 datos destacados

Por: FlowGuard Mx Fecha: 15 de octubre de 2021

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Tuberías de agua potable en México: 5 datos destacados

Básicos de FlowGuard

El agua potable es un derecho humano universal y su acceso es esencial para la salud y el bienestar de las personas en el mundo. Sin embargo, en países con cierto nivel de rezago social como México, en ocasiones la infraestructura de distribución del vital líquido es insuficiente, obsoleta, o incluso, representa un peligro.

Un ejemplo dramático de esto se presentó en 2016 cuando el gobierno de la Ciudad de México reconoció que la red de agua potable aún utilizaba tuberías de asbesto, un material considerado como cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Y si el sistema de distribución es fallido, ¿qué pasa con las tuberías de una instalación hidráulica residencial

En esta ocasión te compartimos 5 datos sobre el agua potable en México, a fin de que resuelvas dudas como la clásica “¿por qué no podemos tomar agua directamente de la llave?”, o "¿cuál es el material de tuberías más seguro para garantizar la calidad del agua?".

5 datos sobre agua potable en México

1.
904,000 personas no tienen acceso a agua segura para consumo humano [1]

Aunque es menos del 1% de la población total del país, esto representa casi la totalidad de pobladores en ciudades como Chihuahua (Chihuahua), Mérida (Yucatán) o Naucalpan (Estado de México).

2.
Más de la mitad de los hogares mexicanos sufren de escasez de agua [1]

65 millones de personas pueden pasar días consecutivos (o semanas) sin un suministro regular del vital líquido. Este problema se agudiza en municipios pequeños y zonas marginadas, y se intensifica durante la temporada de sequía (abril-mayo).

3.
35% por ciento del agua para consumo humano que se abastece al Valle de México se pierde por fugas [2]

De los 63 metros cúbicos por segundo que llegan en las redes de distribución (desde la cuenca alta del río Cutzamala, un sistema de presas en Michoacán y el Estado de México), se desperdician 21.5 metros cúbicos.

4.
6.5 millones de niños mexicanos beben agua con niveles peligrosos de arsénico y flúor [3]

En alrededor del 40% de localidades –especialmente en las regiones centro y norte del país– existe una exposición combinada a estas sustancias, en niveles que superan por mucho la normatividad de la OMS (10 µg/L y 1,5 mg/L, respectivamente).

Este problema viene de raíz en la regulación nacional, ya que la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA11-994 de la Secretaría de Salud establece un límite más alto (25 µg/L) para el uso de arsénico en tratamientos de potabilización. En niños, esto representa un riesgo de sufrir graves consecuencias para la salud, incluido el cáncer.

5.
Al ser el método de potabilización más común en México, la cloración puede afectar a algunos materiales de tuberías [4]

El procedimiento de potabilización por cloro es uno de los más socorridos en el mundo por sus múltiples ventajas [4], en particular por el efecto residual que guarda después de ser aplicado, y que le permite continuar desinfectando aún después de que el agua ya ha salido de la planta de tratamiento. Y desde luego, su bajo costo.

Sin embargo, el cloro residual puede causar que las paredes interiores de algunos materiales de tubería se erosionen al estar en contacto con este flujo, lo cual puede provocar fallas de la instalación con el tiempo, así como liberar químicos peligrosos en el suministro. Tal es el caso del PPR o tubo verde de polipropileno.

En cambio, un material de tubería como el CPVC o cloruro de polivinilo clorado es más seguro ya que, justo por ser clorado, no presenta reacción alguna con el cloro residual.

PPR-vs-CPVC-efectos-cloroDegradación por exposición al cloro de un tubo verde de PPR, comparado con el tubo de CPCV azul.

Otras consideraciones en sistemas de agua para consumo humano

Las tuberías convencionales que se utilizan en México para tubería de agua potable, y que están hechas de cobre, PPR y PEX (polietileno reticulado), tienen un mayor potencial de formación de biopelícula, que se presenta cuando microorganismos como bacterias, hongos, algas y moho se adhieren y acumulan en las superficies internas del sistema hidráulico.

Esto puede derivar en un deterioro de la calidad del agua por mal sabor y olor, así como la multiplicación de bacterias dañinas como Legionella.

biopelicula-interior-tubo-pexInterior de un tubo de PEX con biopelícula. Al ser reticulado, el PEX tiene una rugosidad en sus paredes interiores que crea un entorno ideal para la acumulación de biomasa (lama).

En cambio, el CPVC es el material más resistente a la formación de biopelícula al compararlo con tubos de cobre, PPR y PEX, esto de acuerdo con pruebas realizadas por institutos científicos con reconocimiento internacional como Kiwa de Países Bajos.

Y por si fuera poco, el tubo de CPVC azul de la marca FlowGuard® es el único en México que cuenta con el aval de NSF International para uso en sistemas de agua para consumo humano. En este video, nuestro experto te explica la importancia de esta certificación:

 

Ahora que conoces la problemática de la distribución de agua potable en México, cuida tu suministro y protege la salud de todos en tu hogar con el perfeccionado sistema FlowGuard® de tubo y conexiones de CPVC. Y sigue atento a este blog para más consejos sobre calidad del agua en instalaciones hidráulicas residenciales.

* * *

Fuentes:
[1] Water.org.
[2] UNAM-DGCS.
[3] Limón-Pacheco, J.H., et al. (2018). Potential Co-exposure to Arsenic and Fluoride and Biomonitoring Equivalents for Mexican Children. Annals of Global Health, 84(2), 257–273.
[4] Manual de agua potable, alcantarillado y saneamiento: desinfección para sistemas de agua potable y saneamiento. Conagua.

Foto de portada: Shutterstock (con licencia).